Unos billetes de bus para el Bradford-Arsenal de esta temporada. A Sandy y a mi nos faltó tiempo para ponernos a dar saltos y gritos de emoción. Para celebrarlo, esa tarde fuimos juntas al Starbucks más cercano a Saint Paul, y luego dimos una vuelta por el centro. Pasamos varias semánas pensando en el viaje, porque nos habían reservado un hotel allí, en Bradford y queríamos conocer por completo la cuidad. Porque para nosotras era un sueño. Ya habíamos pasado las navidades en Mullingar y unas semanas de verano en Wolverhampton. Así que Bradford sería nuestro destino 3/5. Solo nos faltaban Chesire y Doncaster. Lo que no sabíamos era lo poco que tardaríamos en hacer realidad los dos últimos destinos.
Nos compramos unas nike parecidas para recorrer la ciudad de Zayn sin dolor de pies, y unos vestidos preciosos por si nos daba por salir. Aunque bueno, seguramente no entrásemos en muchos locales. Pasamos varias noches sin dormir, y sin rendir en clase, debido a los nervios. Nos imaginábamos como sería encontrar a los chicos allí en el estadio, pero nos dimos cuenta de que eso era algo imposible. Las semanas pasaron despacio, realmente despacio y solo queríamos que llegara el gran día, coger el bus y presentarnos en el hotel de Bradford. No veíamos la hora de hacer las maletas, de meter 'lo imprescindible'. Porque este sería nuestro primer viaje solas, aunque fuéramos con Josh, pero no teníamos a ningún adulto responsable que nos tuviera vigiladas. ¡Seríamos libres!
No hay comentarios:
Publicar un comentario